5 feb. 2012

Cazadora Capítulo 17


Nota de la autora--> Aquí os dejo el comienzo de la segunda prueba. Estoy segura de que os agradará :)

Natalia aprendió con rapidez lo esencial a la hora de manejar el arco. Porque aunque aún no tenía la suficiente destreza, en cualquier caso, podría usar un arco.
Kian por otro lado enseñó a Lyan a defenderse con la espada y a lanzar dagas.
Gracias a Lyan, Shena aprendió algo más sobre plantas curativas y remedios contra distintas enfermedades.

Llegada la noche anterior a la prueba, todos estaban angustiados, a su manera, puesto que quizás no todos volverían con vida de esa prueba.
Natalia observaba  a Shena. Pensaba en cómo la había juzgado mal y en cambio Shena se portó muy bien con ella.
Lyan la miraba también, pero por otro motivo.
Ajena a todos estos pensamientos, Shena tan sólo miraba a Azkar que a sus pies se había quedado dormido. Se agachó a cogerlo y él soltó un pequeño maullido. Levantándose para irse a su cuarto paró un momento para dirigirles unas palabras.
-Que mañana las estrellas guíen vuestro camino.

***
Cuando Shena desapareció de su vista, Kian giró y miró con curiosidad a Natalia y Lyan.

-Me parece que acaba de darnos una bendición.- comentó finalmente Lyan.-Es sabido que la corte de la Noche eran muy cercanos a todo eso y  también los más poderosos. Se dice que muchos se mataban a sí mismos porque leían en las estrellas que harían daño a alguien cercano suyo, pero esto último son sólo leyendas.

Kian se quedó mirando a la oscuridad que reinaba en el exterior. Pensando en que no debe ser agradable descubrir lo que depara el futuro.

***
La noche pasó con rapidez y el amanecer se acercaba. Todos en silencio montaron y se encaminaron al Phyro.
Allí dejaron a sus monturas donde les dijeron y caminaron hasta la plaza.
El alcalde les hizo pasar al Ayuntamiento y poco a poco lo hicieron. Los condujeron a una gran sala, gustosamente decorada. Al final de esta, el noble Julián II les esperaba.
Cuando todos entraron y se quedaron en silencio, comenzó su discurso.

-Antes que nada, como ustedes sabrán, cuando se inscribieron observaron que en uno de los apartados nos excusaba de las muertes. Pues bien, la prueba a muerte es esta.-un murmullo recorrió la sala.- Dos a dos, los grupos os enfrentaréis. ¿Algún grupo desea retirarse?

Tras esto muchos de los participantes comenzaron a discutir unos con otros.
-¡No pienso arriesgarme a morir por un mísero premio!-gritó una mujer a su lado.

El grupo de Shena disimuló y discutió como si no lo hubieran sabido para evitar levantar sospechas. Pero a lo lejos Kian vislumbró a uno de los grupos, el cual se hallaba en completo silencio, a la espera.
Lo comentó y todos decidieron tener cuidado con ése grupo. Tenían mucha seguridad en sí mismos, ya se vería después en el terreno de juego.

El noble silenció y asintió sin sorpresa cuando un grupo anunció su retirada y salía con pesados pasos por la puerta. En el grupo se encontraba la mujer que antes había gritado, quien caminaba con furia contenida.

-Así bien quedáis cuatro grupos. Sólo dos vivirán para la siguiente. Debéis tener en cuenta que podréis retiraros en cuanto gustéis una vez haya comenzado la prueba.-hizo una breve pausa y al ver que nadie comentaba nada siguió.- No podréis llevar vuestras propias armas.- ante esto sí surgió un gran rugido de protesta de parte de la multitud pero los calló.- Encontraréis distintas armas y objetos en el campo de batalla. La prueba durará hasta que acabéis con el último contrincante del equipo enemigo.

-Debéis saber que os tele transportaremos a distintos lugares del terreno a cada uno del equipo y os reuniréis según os encontréis.-añadió el Alcalde ante un descuido del noble.

-Cierto, con esto la prueba será más desafiante para vosotros individualmente. Deberéis sobrevivir hasta reuniros con vuestro grupo. El terreno de batalla encierra también muchos peligros.- advirtió.- Si un miembro del equipo usa la magia mediante un conjuro o hechizo, esa persona será sacada de allí y descalificada del Torneo.

Shena miró a Lyan, quien se veía bastante intranquilo. Apoyó una de sus manos en el hombro de él y con su tacto él se relajó levemente.

-La gran ventaja que tenéis en esta batalla es que podréis mirar al enemigo a la cara. La magia es otra cosa, algo que cualquier de ustedes usaríais a espaldas del enemigo.-comentó el alcalde.

-La prueba comenzará en cinco minutos. Dejad las armas sobre aquella mesa.-terminó de decir el noble.

Algo en la mirada del noble advirtió a Shena de que un peligro había encerrado en el torneo. Pero no sabía el qué, así que no podría comentárselo a los demás.

-Tened mucho cuidado.-dijo Natalia al grupo en general, aunque Shena atisbó cómo ella le cogía la mano a Kian.
Con un suspiro se giró hacia el noble.

-Uno por uno entrad por esa puerta cuando se os indique.-ordenó el noble, señalando dicha puerta. Y entrando en ella.

Y así se hizo, uno por uno los participantes fueron llamados. A falta de sólo su grupo, Shena dirigió una mirada a cada uno les hizo entender que se enfadaría muchísimo si no vivían hasta que se reunieran de nuevo y viendo de reojo sus sonrisas, entró por la puerta la primera.

Un pequeño cuarto blanco y estéril se encontraba tras la puerta. En él se encontraba Julián. Le dio una extraña pulsera en la que según él, se les informaría de las muertes. Se trataba de un extraño metal oscuro. Lo miró con duda, pero lo dejó pasar y se la puso sin rechistar.

-Shena, nada de magia.-gruñó él.

Tardó en captarlo. Para esta prueba debería quitarse su conjuro de encima, exponiéndose a todos.

-No puedo hacer una excepción contigo sobre esto, todos saben que lo llevas, aunque ninguno sabemos qué eres.-comentó sin dejar de mirarla.

Con un furioso resoplido se deshizo del conjuro. Un silbido de sorpresa se escapó de los labios del noble, que la observaba con un interés que poco podía disimular.

-Colócate en aquél rectángulo dorado que hay sobre el suelo. Cuando estés en el campo de batalla no te muevas hasta que suene la campana. Trata de sobrevivir, Shena.

Ella caminó con pasos decididos y una vez situada correctamente se giró hacia Julián II. Quien se encontraba a medio metro de ella.

-Recuerda allí que las apariencias engañan.-comentó tras colocarle un mechón azulado en su sitio y presionar un pequeño interruptor a su espalda.

Shena se quedó mirándolo a los ojos mientras todo a su alrededor se difuminaba y finalmente quedó oscuro por un momento. Parpadeó una vez y al abrir los ojos se tapó los ojos por la luminosidad del sol sobre ella. A punto de dar un paso recordó que debía estarse quieta y a la espera observó a su alrededor.

Se encontraba en un pequeño prado realmente expuesta. El prado estaba rodeado de árboles muy frondosos. Sonrió. Éste era su elemento. Una pequeña corriente de aire giró a su alrededor. El aire también la ayudaría. Acogida por estos elementos, se sobresaltó ante un brusco sonido que debía ser la campana.

Echó a correr a cobijarse en las sombras donde pasaría desapercibida. A lo lejos oyó un grito.
Miró su pulsera. Observó como en ella aparecían nueve nombres.

- Leane                                 - Shena
- Caeli                                  - Kian
- Aeris                                 - Lyan 
- Freya                                - Natalia
- Ekarian                              

El otro equipo contaba con un miembro más que el suyo, lo que les daría cierta ventaja. Caminó observando la pulsera hasta que tropezó con algo que hizo un extraño ruido, de metal contra roca.

Se giró sin poder creérselo. Se trataba de una lanza simple, con la punta de metal, que se había golpeado contra una piedra. Hubiera preferido un arco, pero esto le serviría por si se encontraba con alguno de los otros.

Con la lanza en sus manos, caminó en busca de comida. No podría hablar con los árboles, puesto que eso sería lo equivalente a prender fuego pidiéndolo a tu elemento y sería hace trampas. Si lo árboles lo desean, se comunicarían con ella, no al revés.

A lo lejos oyó un feroz gruñido que hizo que Shena se estremeciera.

5 comentarios:

  1. Natalia for President!!!!!!!!!!!!!!!!! :D
    Awwww, amé cuando Natalia coge de la mano a Kian.

    QUIERO MÁS. FUE MUY CORTO D:

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  2. o.O no lo dejes aiii que aora venia lo mejor!!!
    me encanta como escribes copito^^
    un beso :D

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  3. No puede ser O.O ¿Y cortas el capítulo ahí?

    He estado pensando y he llegado a una conclusión, si Kian temina con Natalia estaré feliz aunque yo prefiera que termine con Sheena.

    Espero que todos los del grupo de Sheena salgan vivos y de cierta forma creo que la desición del grupo de la mujer respecto a no intentar la prueba fue muy inteligente porque dudo mucho que salieran vivos.

    No confío en Lyan ><

    Esperaré al suguiente capítulo, muchos besos!! (:

    PD: ¡¡Gracias por seguir pasando por mi blog!! creo que ahora con lo de las reseñas dudo mucho volver a abandonarlo n.n

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  4. Ok:)... Ke Natalia se quede con Kian entonces y Lyan con Shena:P, xD!!!
    ¡Me encantó! Y encima nos dejas con ese final *Mi mente quiere más*
    Vamos, que me encantan tu forma de escribir y los personajes:)
    No pienses que te estoy haciendo la pelota para que publiques pronto, eh? Que yo soy muy legal:P Jijiji...
    ¡Cuidate, guapaaaaa!¡Un abrazo!

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  5. Perdón por haber tardado tanto en comentar, he estado muy liada. ¿Qué habrá pasado? ¿Quién habrá dado ese grito? ¿Lyan siente algo por Shena más allá que una simple amistad o es impresión mía? Natalia por fin ha descubierto que Shena es buena persona. ¡Ya era hora! Great chapter. Espero pronto el siguiente. ¡Un beso!

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