26 nov. 2011

Capítulo 9


Kian se despertó con tranquilidad, esa noche había dormido como nunca. Aún recordaba la canción que Shena le cantó con su melodiosa voz. En su cabeza se repetía una y otra vez.
Miró por la ventana, el Sol se halla casi justo sobre la casa, lo que quería decir que se acercaba la hora de comer, se había saltado el desayuno.

Kian se levantó de la cama con cuidado, pero echó cuentas de que nada le dolía hoy. Aún así prefirió no quitarse los vendajes. Salió del cuarto y bajó las escaleras siguiendo el delicioso olor que seguramente procedía de la cocina. La estampa que encontró allí le dejó algo receloso.

Shena se encontraba cocinado, mientras Lyan le hablaba alegremente y ella tarareaba una canción alegre, diferente a la de la noche anterior. Sin que ella lo notase, Lyan la observaba, cada movimiento no le pasaba desapercibido. Kian observó a Lyan un rato más, pero Shena se dio cuenta de que estaba allí.
-¡Kian! Buenos días, por lo que veo te has levantado, ¿te encuentras mejor?-le preguntó.

 -Sí, creo que todas las heridas se han curado ya.-afirmó sonriendo.

-Ya era hora de levantarse, bello durmiente.- comentó Lyan por hacer la gracia, pero ni Kian ni Shena rieron.

-Voy a tratar de hablar con Natalia, a ver si se encuentra por aquí.-dijo mientras dirigía una mirada a Lyan y posó sus ojos en los de Shena levemente.

***
Shena siguió a lo suyo. Lo que estaban preparando no era muy complicado, un par de muslos de conejo a la plancha para cada uno que ella misma había cazado esa mañana con su arco.

Había mejorado mucho con el arco.

El cantarle ayer esa canción a Kian le trajo todos los recuerdos de su infancia, sobre todo del último año que pasó con su madre, cuando tenía doce años. De eso hacía más de cincuenta años. Las hadas viven mucho y no envejecen. Para las sociedades de las Hadas, ella sería aún una niña, pero una niña que había tenido que sobrevivir por su cuenta empezando de cero y con miedo al mundo.

Terminó lo que estaba haciendo y salió fuera a avisar a Kian. Lo encontró sentado en el tronco de un viejo árbol caído, con una sonrisa tonta en la cara y mirando a la nada. Ella sabía que estaría hablando con Natalia.
***
“-De acuerdo, nos vemos entonces a la tarde. Hasta luego Kian”

Kian se quedó pensando en lo que Natalia le había comentado. El Linch no había atacado el pueblo, se conformó con atacarlos, más bien con atacarla a ella. Shena.

Notó cuando ella salió de la casa, seguramente para avisarlo de que la comida ya estaba preparada. Asintió hacia ella mientras se levantaba y caminaba hacia la casa. Pero se puso alerta cuando advirtió que Shena se había quedado paralizada. Su mirada estaba dirigida al bosque. Kian giró lentamente sobre sí mismo, dispuesto a interponerse entre el peligro y ella, pero no halló nada.
-¿Shena? –exclamó girándose de nuevo a mirarla. Pero ella le dio la espalda rápidamente y entró en la casa, dejándolo fuera y desconcertado. ¿Qué había visto?

La siguió dentro, pero cuando subió las escaleras y le cerró la puerta en la cara, logró vislumbrar que sus ojos se habían oscurecido, había perdido la concentración en el simple conjuro de ilusión, algo la había descolocado por completo. Pero sabía que ella odiaría que la vieran así, débil. Si deseaba comunicarle qué le pasaba, ya se lo contaría después.

Bajó a la cocina, donde no vio por ninguna parte a Lyan. Pero el olor de la comida le llamaba. Se sirvió un gran plato de carne. Nada más por el olor podía adivinar que sabría genial y no se equivocaba. Mientras comía le dio vueltas a todo. Natalia se había estado hospedando en una de las posadas de Phyro, mientras había estado tratando de encontrarlo, a la vez que tomó nota de que el torneo empezaría en apenas quedaban seis días para el torneo. Por eso ella contestó efusivamente en cuanto se puso en contacto con ella. Le reclamó detalles del porqué de su desaparición, pero lo relató levemente, sin muchos detalles. Conocía a Lia desde hacía más de diez años, pero no le revelaría el secreto de Shena, si ella lo decide, lo contará.
Terminó de comer y dejó el plato en el fregadero, Lyan lo lavaría después junto con lo suyo.

Ni Shena ni Lyan aparecieron a comer, así que exasperado salió al jardín de la casa, donde se sentó en el suelo, mirando al cielo, aceptando el calor que el Sol le transmitía, su elemento, el fuego.

***
Kian no podía verla. Se había mimetizado con las sombras del bosque. Era invisible a él y  a todo lo que le rodeara, pero no se sentía segura.

Todavía seguía dándole vueltas a lo que vio en el bosque. Creyó ver por un momento el rostro del Linch…pero, ¿serían imaginaciones suyas? ¿Estaba actuando como una loca?
 
A demás, se descontroló completamente. Su cuarto en esos momentos era un desorden completo. Cuando se encerró en él, el viento a su alrededor había creado un pequeño remolino…y sentía que ahora mismo volvía a pasar, no, tenía que controlarlo. Se sentó en el suelo y descansó la espalda apoyada en el árbol, mientras invisible, observaba a Kian.

***
Kian mientras tanto se sentía incómodo, necesitaba hablar con Shena, saber qué le ocurrió. Deseando ponerse a hacer algo y dejar un poco de pensar en ella, prendió fuego en su mano. A él no le quemaba la piel, solo tenía una ligera sensación de calor, algo muy reconfortante. Empezó a crear pequeñas formas, a manipular la llama.

Lanzó una pequeña bola de fuego a un árbol cercano, su tronco se ennegreció levemente. Lo repitió otra vez, pero esta vez, el fuego se apagó y dispersó antes de llegar siquiera a tocar al árbol. Se levantó, curioso y sorprendido por lo ocurrido, hasta que vio unos dorados ojos en la oscuridad. Shena estaba canalizando magia. Había leído que las hadas de la noche tenían tal cualidad, pero hasta ahora no lo había notado.

-No hieras sin razón a un ser vivo, Kian.-lo reprendió saliendo de entre las sombras, dejando que poco a poco el sol desechara su mimetización en la oscuridad.

-Perdón.-exclamó aún sorprendido.

Shena se acercó al árbol y posó su mano sobre esa zona, al apartarla la quemadura ya no estaba ahí. Kian se preguntó cómo lo había hecho, él no se lo había enseñado.
-Mientras tú te encontrabas indispuesto, he estado practicando…los árboles me ayudaban. Los más antiguos habían logrado vislumbrar diferentes luchas, me comunicaban los conjuros.-esta vez lo dijo sonriendo un poco.

-Pero lo has hecho sin pronunciar palabra.-exclamó Kian.

-No, lo susurré imperceptiblemente. Todavía me falta mucha práctica para lograr conjurar sin pronunciar.-Aseguró ella, mientras paseaba un poco.

-Me alegro que hayas aprendido más, sobre todo después de que no haya podido estar contigo.-dijo mientras caminó más cerca de ella, a su vez, Shena paró también de andar y lo miró.

-Tengo que hacerlo…no siempre estarás a mi lado Kian.-murmuró, girando la conversación hacia un lado inesperado. ¿Se estaba refiriendo que alguna vez se enfrentarían? Todavía estaba con la intriga de para qué quería ella juntar el tesoro. ¿Qué pediría la única Hada que queda de su especie? Casi seguro sería eso.

Una repentina tensión creció en el ambiente.

-¡Kian!-exclamó una conocida voz cercana a ellos. Los ojos de Shena se opacaron, volviéndose del azul azabache a su color ilusionado, el gris azulado. No se había dado cuenta de que ella echó abajo su conjuro. Quizás ni ella se dio cuenta hasta ahora. Estaba tensa.

-¡Aquí detrás Natalia!-gritó para que ella lo escuchara. A los pocos segundos una sonriente Natalia apareció, pero perdió algo de su sonrisa al fijarse en Shena. Corrió y abrazó a Kian.

-Maldito seas, no vuelvas a darme esos sustos.-masculló juguetonamente. El sonrió.

-Natalia esta es Shena, participará con nosotros en el torneo.-las presentó Kian. Natalia dirigió su mirada a regañadientes a Shena y se observaron unos segundos.

-Encantada de conocerte Natalia.-dijo Shena, con una extraña voz.

-Sí, igual.-masculló Natalia desechándola con la mirada y volviendo a dirigir su mirada a Kian.

Kian siseó por lo bajini, Natalia debería comportarse mejor con Shena…si supiera con quién hablaba en realidad. Eso le sacó una sonrisa.

-Vayamos dentro, está empezando a anochecer.-comentó Shena, adelantándose a ellos y entrando en la casa.-estaré arriba en mi cuarto, tengo cosas que hacer.

-De acuerdo.-comentó Kian, de todas formas tenía que ponerse al día con Natalia. Le dirigió un último vistazo mientras la observó subir por la escaleras.

9 comentarios:

  1. ¿Qué habrá pasado? Ainss, me dejas siempre con la intriga;) Publica pronto, guapa^^ por mi bien, xD!!
    Un beso, Any

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  2. Sólo me basto esa pequeña aparición para odiar a Natalia ¬¬

    Presiento que las cosas se van a complicar mucho con ella presente. Me has dejado con la duda de qué fue lo que vio Sheena, me parece que ella está en lo cierto y no sólo fueron imaginaciones suyas.

    Cuando leí el capítulo anterior se me hizo muy tierno cuando Sheena lloró por Kian :3 espero sigan habiendo momentos entre ellos y excluyan a Natalia :DDDD

    Me gustó el capítulo n.n Muchos besos!

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  3. Hola!
    Pues soy toda resumen hoy, es tarde xD
    me encantó el cap, de verdad espero el siguiente y cada vez está smejor niña!
    quiero problemas de trío amoroso eh? XD

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  4. natalia hija de la gran *****!! espero que no se meta entre Kiam y Shena o sino le tiro una maceta! ò.ó aunqe Liam me encantaria que tuviera una aventurilla con shena e.e
    Besos

    xDestinyadministrationx

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  5. Natalia es GENIAL. EH, GENIAL. Y NO QUIERO DISCUSIONES PORQUE ME HA DADO UNA IMPRESIÓN TAN GENIAL QUE NO SÉ NO SÉ XDDDDD La adoro *__*
    Aunque Kian es de Shena, las cosas claras ¬¬
    Te veo las intenciones, no me mates a Natalia ¬¬
    Aiiiiishhhhhh se nota el amorrrr <3
    Dios, Shena me recordó a Pocahontas O_O
    Perdóname, estoy obssesionada con Disney JAJAJAJAJJAAJAJAJ XDDDD
    ME ENCANTA CIELO :D
    Gracias por estar ahí siempre(L)
    Te quiero ;D

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  6. Para mí que Natalia va a traer problemas porque se quiere llevar al huerto a Kian... Y Kian es de Shena XDDD. ¿Habrá visto al linch de verdad? ¿Y por qué Lyan actuaba de forma tan rara? Uum, qué extraño todo. Sube pronto el siguiente, ¿Eh? ¡Un besito, guapa!

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  7. HO!!
    No se porque, pero me parece que Natalia traerá problemas... jeje
    Me encantan esos dos!!!
    Saludos

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  8. Valla triangulo mas raro... Se notan los celos en el ambiente o me lo parece a mi!? Me encanta la forma que esta tomando la historia, ya sabes que me encantan las historias de amor, y ahora te estas centrando mas en shena y kian y eso me encantaaa!
    un beso enorme y perdona por o haberme pasado antes! estoy liadilla :S

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  9. Bff en una sola tarde he descubierto tu Blog, y he leido los 9 capitulazos que te has currado. Increibles, me encantan y espero que pronto nos deleites con el 10 :) Me he esperado a leer todos para comentarte mi opinión en el último.
    Me gusta la manera en la que escribes y te expresas, los personajes son fabulosos y sabes crear tensión.

    Me ha encantado, te dejo mi blog : www.joannalarussee.blogspot.com
    Att, Joanna.

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